– ¿Está segura? -preguntó Brunetti, pensando que esas palabras podrían desagradarla menos si le pedía que describiese lo que había visto.

– Le toqué el dorso de la mano. Estaba fría. -Apretó los labios. Mirando al suelo, prosiguió-: Le puse los dedos en la muñeca. Para buscar el pulso. Pero no tenía.

– Signora, cuando llamó dijo que había sangre.

– En el suelo, cerca de la cabeza. Cuando la vi, vine aquí para llamarlos a ustedes.

– ¿Algo más, signora?

Ella levanto una mano y la movió hacia la escalera situada tras ella, como señalando las cosas pero en la planta inferior.

– La puerta de la escalera estaba abierta. -Al advertir la sorpresa de Brunetti, se apresuró a aclarar ese punto-. Quiero decir sin echar la llave. Cerrada sólo de golpe.

– Comprendo. -Brunetti guardó un breve silencio y luego preguntó-: ¿Podría decirme cuánto tiempo ha estado usted ausente, signora?

– Cinco días. Me fui a Palermo el miércoles de la semana pasada y acabo de llegar esta noche.

– Gracias -dijo Brunetti, y luego preguntó solícitamente-: ¿Estuvo con amigos, signora?

La mirada que le dirigió demostró lo inteligente que era y lo mucho que la pregunta la ofendía.

– Pretendo descartar posibilidades, signora -informó con su voz normal.

La voz de ella sonó un poco más fuerte y su pronunciación más clara cuando dijo:

– Me alojé en un hotel, el Villa Igiea. Puede usted consultar su registro. -Apartó la vista de Brunetti en lo que éste interpretó como apuro-. Otra persona pagó la factura, pero yo estuve inscrita allí.

Brunetti sabía que eso podía comprobarse fácilmente, de modo que se limitó a preguntar:

– ¿Por qué fue al piso de la signora Altavilla…?

– A recoger mi correo.

Se volvió y, seguida de Brunetti, entró en la habitación. Se trataba de un amplio espacio abierto, con un techo puntiagudo que indicaba que la estancia -¿cuántos siglos antes?- había sido originalmente un desván. Mientras la seguía, Brunetti levantó la vista hacia las dos claraboyas gemelas, con la esperanza de divisar las estrellas al otro lado, pero todo cuanto vio fue la luz reflejada desde abajo.



14 из 242